Guía de Titan · 6 min de lectura
Los dividendos en Titan
La pantalla de Dividendos sigue la renta que te pagan tus empresas: lo que ya has cobrado, lo que representa sobre tu cartera y en qué momento del año cae. Es una vista única, sin pestañas.
En esta guía
Qué es un dividendo
Un dividendo es la parte del beneficio que una empresa reparte entre sus accionistas, casi siempre unas cuantas veces al año. No todas las empresas pagan, y las que pagan pueden cambiarlo o dejar de hacerlo.
Titan no te dice qué comprar ni qué vender, y no promete ninguna rentabilidad. Procesa la información que tú le das para que puedas tomar decisiones informadas. Las decisiones son tuyas.
Las cuatro tarjetas
Arriba del todo:
| Tarjeta | Qué te dice |
|---|---|
| Total cobrado | El importe total de dividendos que has cobrado |
| Objetivo anual | El objetivo de dividendos que fijaste en tu Perfil |
| Contribución al portfolio | El total de dividendos cobrados dividido entre el valor total de tu cartera, para ver cuánto de lo que tienes vino de dividendos y no de la revalorización de precios |
| Portfolio yield | Cuánto te paga al año tu cartera entera, en relación con lo que vale |
¿No te sale el objetivo anual?
Entonces es que no lo has fijado todavía. Ve a tu Perfil, marca que sí quieres dividendos y pon la cifra anual que quieras. Es un minuto, y sin ella la segunda tarjeta no tiene contra qué medirte. El bloque entero está explicado más abajo.
La tabla, columna a columna
Una fila por empresa y ocho columnas que responden a cosas distintas. Merece la pena repasarlas, porque dos de ellas se malinterpretan con facilidad.
| Columna | Qué es |
|---|---|
| Activo | Lo que tienes. Una empresa, o cualquier otro valor cotizado de tu cartera |
| Posición actual | Cuánto tienes de él |
| Dividendo por acción | Lo que reparte por cada acción o participación |
| Rentabilidad | Lo que paga al año en relación con el precio de hoy de la acción |
| Rentabilidad sobre coste | Lo mismo, pero en relación con lo que pagaste tú |
| Dividendos YTD | Lo que esa posición te ha pagado en lo que va de año |
| Dividendos totales | Lo que esa posición te ha pagado en total |
| B/P total (%) | Revalorización más dividendos cobrados, en porcentaje |
En móvil la tabla muestra Activo, Dividendo por acción y Rentabilidad sobre coste. Pulsa expandir, arriba a la derecha, para ver el resto de columnas.
Esa última columna es la que conviene mirar con atención. No es el mismo B/P que ves en el Dashboard, que mide lo que ha hecho el precio. Aquí se suman los dividendos cobrados, que es la forma más coherente de mirar algo que te paga mientras lo tienes: una posición con el precio plano que reparte un 4% al año no ha estado plana.
Rentabilidad y rentabilidad sobre coste
Se confunden constantemente, y la diferencia es la razón de ser de la tabla.
La rentabilidad, o rentabilidad por dividendo, es cuánto te paga una empresa al año en relación con lo que cuesta hoy su acción. Si la acción vale 100 € y paga 4 € al año, la rentabilidad es del 4%.
La rentabilidad sobre coste es lo mismo medida sobre lo que tú pagaste, no sobre el precio de hoy. Si compraste esa acción a 50 € y hoy paga 4 €, tu rentabilidad sobre coste es del 8%, aunque quien compre ahora obtenga un 4%.
Las dos cifras son correctas y responden a preguntas distintas. La rentabilidad te dice lo que esa empresa ofrece hoy a cualquiera. La rentabilidad sobre coste te dice lo que te está pagando tu propia decisión, tomada a tu propio precio. Una posición comprada hace años a un precio mucho menor puede estar rentándote bastante más de lo que sugiere su rentabilidad actual, y solo la rentabilidad sobre coste lo enseña.
Pay Day
Un mapa de calor con los días en los que cobras. De un vistazo ves si tus ingresos se amontonan en tres meses del año o están repartidos por los doce.
Responde a algo que una tabla no puede: no cuánto cobras, sino cuándo.
Los dos gráficos
Responden a preguntas distintas:
Dividendos cobrados, mes a mes. La renta de toda tu cartera, sin separar quién la ha pagado, más las medias diaria, mensual y anual a uno, tres y cinco años. Las medias son lo que lo hace útil: un mes bueno suelto no dice gran cosa, y cinco años de barras mensuales sí te dicen si tu renta crece, está plana o depende de una sola posición.
Dividendos por activo. Uno cada vez, con cuatro barras, una por trimestre. Enseña cuánto reparte ese activo a lo largo de un ejercicio y en qué momento lo reparte, que es el detalle que necesitas para entender tu propio mapa de Pay Day. Además se ve lo proyectado junto a lo cobrado.
El selector de este segundo gráfico ofrece los activos de tu historial, así que las posiciones que ya has vendido siguen estando.
Cómo se configuran los dividendos en el Perfil
Casi todo lo que ves en esta pantalla sale de tus Transacciones: lo que has cobrado, cuándo y de qué. Solo un número viene de otro sitio, y es el objetivo anual de la segunda tarjeta.
Ese objetivo vive en el bloque de dividendos de tu plan de inversión, y aprovecha la visita para dejar escrito el resto de lo que le pides a un dividendo. En ese bloque hay cinco cosas.
Si quieres dividendos o no. Sí, no o indiferente. Es una decisión más grande de lo que parece: marca si construyes buscando renta periódica o interés compuesto puro, y cada camino lleva a activos distintos y a una forma distinta de gestionar la cartera con el tiempo.
Tu objetivo anual. Cuánta renta quieres que produzca tu cartera en un año. Es la cifra contra la que te mide la segunda tarjeta.
La ventana del crecimiento medio. Un dividendo que crece vale más que uno que se queda quieto, y lo rápido que crece depende de cuántos años mires. Aquí eliges ese periodo, de uno a cinco años.
Payout ratio máximo. El payout ratio es la parte del beneficio que una empresa reparte en dividendos. Uno alto puede significar generosidad, y también puede significar que reparte más de lo que el negocio aguanta con holgura. Este slider, del 0% al 100%, es donde dices hasta dónde estás dispuesto a llegar.
Las reglas: distintos dividendos, distintas exigencias
La última se entiende mejor visualizándola como una escalera, y es la menos evidente de las cinco.
Cada regla empareja un dividendo de partida con el crecimiento que le exiges. Puedes pedirle un 10% de crecimiento anual a algo que renta un 2%, y solo un 8% a algo que renta un 3%. La lógica es directa: una rentabilidad baja solo compensa si va a convertirse en una alta, así que cuanto menos te pague hoy, más rápido deberías exigir que crezca.
Apilando unas cuantas reglas conviertes una preferencia difusa por «los buenos dividendos» en un criterio con escalones, escrito de manera que puedas compararlo con cualquier candidato antes de comprarlo. Casi todo el mundo tiene alguna versión de esto en la cabeza, y casi nunca la pone por escrito.
Una vez cobras un dividendo, no hay vuelta atrás. Tenerlos mapeados, empresa a empresa y mes a mes, cambia cómo miras la cartera que los produce.
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