Guía de Titan · 6 min de lectura
Cómo configurar tu plan de inversión en Titan
El Perfil es donde escribes tu plan de inversión, o sea, las reglas que tú mismo te pones. Se tarda entre cinco y diez minutos y es la pantalla que cambia cómo se comporta todo lo demás.
En esta guía
Por qué esta pantalla importa
La mayoría de herramientas de cartera comparan lo que tienes contra el mercado. Titan lo compara contra las reglas que has decidido tú, y eso solo funciona si esas reglas están escritas en algún sitio. Para eso es esta pantalla.
Puedes volver y cambiar cualquier cosa cuando quieras.
Titan no te dice qué comprar ni qué vender, y no promete ninguna rentabilidad. Procesa la información que tú le das para que puedas tomar decisiones informadas. Las decisiones son tuyas.
Cómo está organizada la pantalla
| Sección | Qué encuentras |
|---|---|
| Zona común | Tu valor de cartera, tu cash y el valor de tus activos, siempre visibles arriba |
| General | El plan de inversión completo, que es lo que se explica debajo |
| Taller | Los títulos de sección que traerán por defecto tus futuras tesis e informes |
| Ajustes | Tema claro u oscuro, idioma, brókers conectados, tu cuenta, tu contraseña y el feedback |
Sobre Taller: si analizas las empresas siempre con los mismos apartados, por ejemplo «Negocio», «Competencia», «Riesgos» y «Valoración», los defines aquí una vez y cada tesis nueva nace ya con ellos. Un detalle que conviene tener claro: solo afecta a lo que crees a partir de ese momento, y no reescribe las tesis que ya tenías.
Tu manifiesto del inversor
Un campo de texto libre donde escribes qué quieres conseguir y cómo piensas conseguirlo.
Está ahí como compromiso escrito contigo mismo. El mercado pone a prueba a todo el mundo antes o después, y justo en ese momento es cuando saltarse las reglas propias parece lo más razonable del mundo. Tener tus intenciones escritas con tus palabras, en la misma pantalla que las reglas, te da algo a lo que volver antes de invertir por impulso.
Escríbelo el último
Configura primero el resto del plan. Cuando tengas todas las decisiones tomadas, vuelve aquí y escribe el manifiesto con lo que has decidido de verdad. Se lee muy distinto cuando tiene contenido detrás.
Tu objetivo y cómo llegar a él
Cuatro campos que funcionan como un bloque:
- Objetivo económico y fecha objetivo. A cuánto quieres llegar y para cuándo
- Aportaciones periódicas. Cuánto metes en tu bróker, mensual o anualmente. Puedes dejarlo en 0
- TIR necesaria. La rentabilidad anual que necesitas para llegar a ese objetivo. Esta no la escribes tú: la calcula Titan con tu capital actual, tus aportaciones y tu fecha objetivo
TIR significa tasa interna de retorno, y es la forma correcta de medir una cartera a la que vas metiendo dinero en momentos distintos, porque tiene en cuenta cuándo entró cada euro y no solo cuánto.
Si la TIR necesaria sale muy alta
Tienes tres palancas, y las tres recalculan en tiempo real: bajar el objetivo, alargar el plazo o subir las aportaciones periódicas.
La estructura de cartera: seis decisiones
Seis decisiones, y la mayoría de la gente las lleva en la cabeza sin haberlas escrito nunca. Escribirlas es el ejercicio. La pantalla es el cuaderno.
Se rellenan más fácil en el orden de abajo, porque cada una se apoya en la anterior, y no es el orden en el que aparecen en pantalla. La primera vez merece la pena seguirlo igualmente.
1. Rango de tamaño inicial de posición
Cuánto puedes comprar de una empresa cuando entras por primera vez, en porcentaje sobre el valor total de tu cartera. Si tu cartera son 20.000 € y fijas un rango del 2% al 5%, cada entrada nueva estará entre 400 € y 1.000 €. Sirve para no concentrar demasiado en una sola idea.
2. Tamaño máximo tras crecimiento
Una posición puede engordar sola. Si compras un 5% y esa empresa se revaloriza mientras las demás no, acabará pesando más sin que tú hayas comprado nada.
Aquí decides hasta dónde dejas que llegue. Ponerlo en un 10% significa que esa empresa puede representar hasta el 10% de toda tu cartera, y no tiene nada que ver con que la acción suba un 10%.
3. Inversión adicional tras una caída de
Cuánto tiene que caer una posición para que te permitas invertir por encima de tu máximo. Es la salida controlada a tu propia regla, para no tener que romperla a ojo en el peor momento posible, que es justo cuando apetece.
El razonamiento detrás: si una empresa cae con fuerza y tu tesis no ha cambiado, el recorrido que le queda desde ahí es mayor que cuando compraste. Este campo es donde decides cuánto tiene que ser esa caída antes de moverte.
4. Margen de seguridad
La distancia que quieres entre lo que crees que vale una empresa y lo que estás dispuesto a pagar por ella. Si calculas que vale 100 y trabajas con un margen del 30%, tu precio de entrada sería 70. Es el colchón por si tu cálculo es demasiado optimista.
5. Apalancamiento
Invertir con dinero prestado por el bróker además del tuyo. Aquí eliges si lo permites y hasta qué porcentaje. Multiplica tanto lo que ganas como lo que pierdes.
6. Dividendos
Si quieres que tu cartera pague dividendos, si prefieres que no, o si te da igual.
La elección dice más de lo que parece: marca si construyes buscando renta periódica o interés compuesto puro, y cada camino lleva a empresas distintas y a una forma distinta de gestionar la cartera con el tiempo. Si todavía no lo tienes claro, marca indiferente y vuelves a ello más adelante.
Da para más de lo que cabe aquí, y tiene guía propia: los dividendos en Titan.
Países y sectores
Parte del mismo bloque, y son dos decisiones en vez de una.
Dónde aceptas invertir. Eliges qué países y qué sectores entran y cuáles no. El sector es el tipo de negocio: tecnología, energía, salud, banca. Lo que dejes fuera se queda fuera.
Cuánto permites en cada uno. Encima de eso, un tope de cuánto puede pesar un solo país o un solo sector en tu cartera, para que lo permitido no acabe siendo todo sin que te des cuenta.
Piénsalo como tu círculo de competencia geográfico y sectorial. Si no estás cómodo siguiendo empresas de una región o de una industria, poco sentido tiene dejar esa puerta abierta.
Para qué se usa el plan
Esto es lo que hace que valga la pena dedicarle los diez minutos:
- El Dashboard deja de enseñarte solo cuánto tienes y empieza a avisarte de dónde te has salido de tus propias reglas.
- Optimización compara tu cartera actual con la que saldría de aplicar tu plan. No son recomendaciones de compra ni de venta: son el cómputo de los datos que tú has metido, plan incluido. Para que funcione necesitas además tesis con precios objetivo.
Un consejo sobre cómo rellenarlo
No intentes clavarlo a la primera. Pon los números que te parezcan razonables hoy, vive con ellos unas semanas y ajústalos cuando veas cómo se comportan contra tu cartera real. Un plan escrito y mediocre es más útil que un plan perfecto que sigue en tu cabeza.
Si todavía no has llegado hasta aquí, empieza por cómo crear tu cuenta. Y si quieres ver qué hace Titan con el plan una vez escrito, está en plan de inversión.
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